Año: 2025
Estado: Concurso. Primer puesto
Situación: Amurrio, Alava
Arquitectos: TAPER
Arquitecto técnico: Estela Gutiérrez Asensio
Promotor: Ayuntamiento de Amurrio
El proyecto plantea la reforma y ampliación del Frontón Municipal de Amurrio, reforzando su papel como equipamiento público central y mejorando su relación con el entorno urbano. La intervención parte del respeto al edificio original, conservando su volumen principal de ladrillo caravista y la estructura de hormigón, que se limpian y consolidan para recuperar su lectura arquitectónica.
La propuesta se completa con un nuevo volumen de carácter ligero, destinado a reorganizar los accesos y actualizar la funcionalidad interior. Este volumen se materializa mediante una pasarela metálica en vuelo que define un nuevo alzado longitudinal hacia la calle Larrinaga y la plaza. Su estructura metálica con cerramiento de lamas verticales genera un ritmo contemporáneo que dialoga con la modulación del edificio existente, estableciendo un equilibrio entre solidez y transparencia. Este nuevo frente actúa como una fachada activa, abierta a la plaza y al espacio peatonal, integrando iluminación lineal inferior que refuerza la seguridad y la percepción nocturna del entorno.
En planta baja se concentran los usos deportivos y de servicio, con vestuarios para ambos sexos, vestuario adaptado y un nuevo gimnasio con fachada abierta al exterior. Un acceso independiente permite el uso autónomo de estas dependencias, diferenciando claramente los recorridos de deportistas y público. Bajo el graderío se sitúan los vestuarios de árbitros, botiquín, control antidopaje y las oficinas del club de pelota, completando el programa funcional.
La planta primera alberga el nuevo acceso principal, abierto a la calle y a la plaza, así como un vestíbulo concebido como espacio de relación. En este nivel se ubica también la taberna-bar, con acceso independiente y fachada activa hacia el espacio público. Desde el vestíbulo se accede a la pasarela volada que conduce al graderío, evitando recorridos por la cancha. Una grieta longitudinal en la pared de rebote conecta visualmente el nuevo volumen con el espacio del frontón, generando un mirador y un graderío adicional.
La intervención incorpora criterios de sostenibilidad y economía circular, mediante la mejora de la envolvente térmica, la renovación de la cubierta, el uso de materiales duraderos y de bajo mantenimiento, la iluminación natural mediante policarbonato opal y la instalación de paneles fotovoltaicos para autoconsumo, garantizando una arquitectura eficiente, funcional y coherente con su contexto urbano.